
Febrero 22, 2009
Ya no me quedan ovarios para escribir. Ya no me queda papel maché que soporte tus ataques.Estoy totalmente desprotejida, desnuda y expuesta de manera morbosa sobre tu mesa de autopsias. Y disfrutas mirándome, tocándome, manoseandome, besándome con tu indomable boca. Haciendome querer gritar de placer, de locura, de perdón.Te gusta jugar conmigo, tratarme de perra, de objeto, te gusta ponerme de espaldas y penetrarme sin asomo de duda, sin importarte que me duela el alma, te gusta tomar mi pelo y tirarlo hacia atrás. Y yo, sumisa me entrego, me abro de piernas y de alma hacia ti, para que bebas de mis heridas, para albergar tu pasión, tu locura, tus “te quiero mi putita”, tus orgasmos tus ganas de atraversarme sin darte cuenta que estoy casi muerta, tratando de esconder lo que me quedan de entrañas de tus extraños artilugios, de esconder mi lengua, ya despedazada por tus besos, para que no suelte mas que palabras afiladas y llenas de sangre, tratando de esconder mis heridas antiguas, que las cicatrices vuelven a sangrar, tratando de no escribir algo que suene a “mis tersos y blancos hombros se remecen en tus caricias como la luna” y decir simplemente que tus masajes me duelen, pero no los cambio, que me gusta que me trates mal por que , mal que mal, fui yo quien lo quiso asi, por que es e l unico momento donde logras dominarme y hacerme como las antiguas madres de la realeza que luego de copular con su hijo, lo cubría en su seno para cantarle una canción de cuna…
Buenas noches


